martes 3 de agosto de 2010

Escritos de concurso interno



Uno

Te encontré entremedio de noches agónicas
Opacas, tan frías como el mismo polo norte
Perpetúas y leves como el superfluo soplo de estas letras
Lascivas, atrayentes y luminosamente artificiales
Me encontraste casi desnuda
Con el corazón más pisoteado que campo de batalla
Con los ojos claros y las pestañas mínimas por lágrimas viejas
Incrédula del amor
Odiosa del sentimiento
Rabiosa por la soledad
Vengativa por los furtivos
y hambrienta de amor
Apetito descubierto a propósito
Cuando tus ojos se posaron en mi piel
Y la recorrieron centímetro a centímetro
Provocando cierto pudor sabroso, voluptuoso y suculento
Cuando tus manos viajeras, peregrinas
Maestras del amor, llegaron hasta mi alma y la cobijaron
Provocando la entrega inmediata de ella
Cuando tu lengua, traviesa compañera
Circundó mis más secretas alucinaciones
Y me hicieron pronunciar palabras de amor
Que solo renacieron contigo
Después de un largo exilio,
Expatriadas en la ultima gaveta, del tercer mundo,
Porque eres mi motivo, mi más sórdida seguridad
Mi viajero de tiempos paralelos
Has tomado mi mano, insegura y fría
He comenzado a creer.


Dos

Cuando estás conmigo me siento poderosa
Engrandecida a puro sentimiento
Cositas lindas y pensamientos blancos
Dueña de todo lo que no puedo ni siquiera alcanzar
Cuando estamos juntos la vida se torna amable
Y la grisácea ciudad retrocede, colorida
Como en mis más infantiles sueños
El frío metálico, habitual, nocturno,
Tan propio de estos eternos inviernos citadinos
no pasa de ser una cálida brisa primaveral,
con fragancia de flores y hasta finas gotas de rocío
Cuando tú estás en mí y yo en tí
Nos reímos de esta vida dolorosa
De esa soledad inoportuna que nos invadió
Más de la cuenta
De estos días difíciles de injusticias cotidianas.
Y nos volvemos incrédulos de la muerte
Y del dolor
Y de la pobreza, de la miseria, del desamor
Y de cuanta peste inunda nuestras tierras
Más arraigadas
Porque cuando estás conmigo me siento poderosa
Y es que Me has vuelto adicta de ti
Y como no hacerlo
Si eres mi más sana droga
Mi vicio más deseado
Mi más cadenciosa complicidad
Mi vitamina exquisita
Mi complemento elemental
Como la luz de tus fotografías
Como las coordenadas de mi geografía
Como la sensibilidad de tu arte
O como los movimientos de mi danza
Porque cuando estás conmigo me siento poderosa
Y ya nada me volverá a vencer.


Tres

Entre tanto presentimiento efímero
Corazonada casual
Y Encuentros desafortunados
Me parece habernos conocido de antes
En otra vida
En otros lugares,
en predicciones ausentemente lejanas
Donde nos convertimos en cómplices,
Justo como ahora
O tal vez donde fuimos tan enemigos que llegamos a seducirnos
De tanto observarnos desde la trinchera contraria
Ahí donde aprendimos a hacer el amor
Sin tocarnos
Y es que como tu dices
Nuestra conexión no es casual
Se ha construido después de siglos
De recorridos grises, amargos
Caminos llenos de placeres magníficos,
Superficiales, livianitos
Como el algodón de azúcar
Sin embargo todo ha valido la pena
Y hoy estamos acá
Disfrutándonos
Saboreándonos
Escogiéndonos una y otra vez
Cobijados con mantas de miel
Y hojas otoñales
En habitaciones mas cálidas que cualquier nido
Porque es nuestro nido.

domingo 1 de agosto de 2010

Púrpura


"...y si tu fueras un árbol
yo sería tu savia y correría
por tus brazos como sangre
y si yo fuera sangre
viviría en tu corazón..."

Claudio Bertoni


A Marcelo
Y que me vengan a contar historias de papel
de cartulinas amarillentas, llenas de polvo
y que me vengan a contradecir el sentimiento subterráneo
que corretea por debajo de toda mi piel
nuestra piel
erizando hasta la más minúscula celula de mi alma
nuestra alma
y que me vengan a diagnosticar negros, trágicos futuros
basados en historias añejas, más oscuras que las noches de campo
(sin luna)
no tengo mucho que decir a su respecto
solo entregarles mi verdad
nuestra verdad
la verdad iluminada con los trozos de sol
que tú guardabas para mí
la verdad del viento radical
que me envuelve cada vez que me tocas
la verdad aguamarina fresca y aromática
que completa cada centavo de sentimiento que nos adeudó la vida
cuando nuestros trenes transitaban en caminos paralelos
buscando quizás que cosas
ahogando soledades, maldiciendo eternidades
la verdad de amar (nos), realmente amarnos
de profesarnos y escribirnos bonito
desde la felicidad, espacio tan inhóspito
para nuestras gastadas letras
la verdad de tenerte inundando mis más ocultos recovecos
con el humo de un cigarrillo, con el sabor del vino en tu boca
o simplemente con tu respirar
la verdad de decidir
la verdad de elegir
la tan linda verdad de vivir
o morir
al fin y al cabo
ya todo ha valido la pena
y nos quedamos con esto
ya lo decidimos.

lunes 14 de junio de 2010

(.....) (Negra)



Dale que se hace tarde y ya te tengo que hablar.
Bonito, te tengo que esperar, te tengo que amar, bonito, y que no te apuras en hablar, en beber, tú que no te apuras en dejar de llorar.
Y dale que hay un corazón que esta mal muy mal, y dale que hay que apurase, porque puede ser que me tenga que resignar y ya no quiera nunca más decirte nada.
Dale que te quiero querer mucho y quiero que me des la mano cuando es de madrugada y quebramos botellas.
Dale que me quiero drogar contigo y quiero recorrer muchos versos a pata pelada, como si se tratara de pasto, como si se tratara de ti.
Y si que es cierto, bonito, bonito, que me molesta que no te guste yo y que me molesta que me beses así siempre con copete y no cuando estamos tomando te o fumando cigarrillos o preparado tallarines.
Si que me molesta que eso pase, pero es que eso ya da igual por que es parte de la demora.
Creo yo.
O espero yo.
O yo,
digo que dale que te apures en besarme y que te apures en contarme qué es lo que tienes en la cabeza antes de que yo siga equivocándome tanto,
cuéntame qué es lo que pasa, bonito, bonito, dime si quieres un poquito estar con yo probando cómo se den las cositas (mira tú que bonito que seria que se dieran bien).
Y así de paso hacemos algo grande bonito de papel de colores de goma o maleable, así de paso me enseñas palabras nuevas, así ya no me vuelvo más promiscua, así me prendo a tu cabeza voladora y me hago feliz.
Tú, bonito, tú depresivo chascón, pololo de tu polola, deberías responder la pregunta
¿me hace un espacio ( )
entre la mente desquiciada
y el corazón lastimado?