
Uno
Te encontré entremedio de noches agónicas
Opacas, tan frías como el mismo polo norte
Perpetúas y leves como el superfluo soplo de estas letras
Lascivas, atrayentes y luminosamente artificiales
Me encontraste casi desnuda
Con el corazón más pisoteado que campo de batalla
Con los ojos claros y las pestañas mínimas por lágrimas viejas
Incrédula del amor
Odiosa del sentimiento
Rabiosa por la soledad
Vengativa por los furtivos
y hambrienta de amor
Apetito descubierto a propósito
Cuando tus ojos se posaron en mi piel
Y la recorrieron centímetro a centímetro
Provocando cierto pudor sabroso, voluptuoso y suculento
Cuando tus manos viajeras, peregrinas
Maestras del amor, llegaron hasta mi alma y la cobijaron
Provocando la entrega inmediata de ella
Cuando tu lengua, traviesa compañera
Circundó mis más secretas alucinaciones
Y me hicieron pronunciar palabras de amor
Que solo renacieron contigo
Después de un largo exilio,
Expatriadas en la ultima gaveta, del tercer mundo,
Porque eres mi motivo, mi más sórdida seguridad
Mi viajero de tiempos paralelos
Has tomado mi mano, insegura y fría
He comenzado a creer.
Te encontré entremedio de noches agónicas
Opacas, tan frías como el mismo polo norte
Perpetúas y leves como el superfluo soplo de estas letras
Lascivas, atrayentes y luminosamente artificiales
Me encontraste casi desnuda
Con el corazón más pisoteado que campo de batalla
Con los ojos claros y las pestañas mínimas por lágrimas viejas
Incrédula del amor
Odiosa del sentimiento
Rabiosa por la soledad
Vengativa por los furtivos
y hambrienta de amor
Apetito descubierto a propósito
Cuando tus ojos se posaron en mi piel
Y la recorrieron centímetro a centímetro
Provocando cierto pudor sabroso, voluptuoso y suculento
Cuando tus manos viajeras, peregrinas
Maestras del amor, llegaron hasta mi alma y la cobijaron
Provocando la entrega inmediata de ella
Cuando tu lengua, traviesa compañera
Circundó mis más secretas alucinaciones
Y me hicieron pronunciar palabras de amor
Que solo renacieron contigo
Después de un largo exilio,
Expatriadas en la ultima gaveta, del tercer mundo,
Porque eres mi motivo, mi más sórdida seguridad
Mi viajero de tiempos paralelos
Has tomado mi mano, insegura y fría
He comenzado a creer.
Dos
Cuando estás conmigo me siento poderosa
Engrandecida a puro sentimiento
Cositas lindas y pensamientos blancos
Dueña de todo lo que no puedo ni siquiera alcanzar
Cuando estamos juntos la vida se torna amable
Y la grisácea ciudad retrocede, colorida
Como en mis más infantiles sueños
El frío metálico, habitual, nocturno,
Tan propio de estos eternos inviernos citadinos
no pasa de ser una cálida brisa primaveral,
con fragancia de flores y hasta finas gotas de rocío
Cuando tú estás en mí y yo en tí
Nos reímos de esta vida dolorosa
De esa soledad inoportuna que nos invadió
Más de la cuenta
De estos días difíciles de injusticias cotidianas.
Y nos volvemos incrédulos de la muerte
Y del dolor
Y de la pobreza, de la miseria, del desamor
Y de cuanta peste inunda nuestras tierras
Más arraigadas
Porque cuando estás conmigo me siento poderosa
Y es que Me has vuelto adicta de ti
Y como no hacerlo
Si eres mi más sana droga
Mi vicio más deseado
Mi más cadenciosa complicidad
Mi vitamina exquisita
Mi complemento elemental
Como la luz de tus fotografías
Como las coordenadas de mi geografía
Como la sensibilidad de tu arte
O como los movimientos de mi danza
Porque cuando estás conmigo me siento poderosa
Cuando estás conmigo me siento poderosa
Engrandecida a puro sentimiento
Cositas lindas y pensamientos blancos
Dueña de todo lo que no puedo ni siquiera alcanzar
Cuando estamos juntos la vida se torna amable
Y la grisácea ciudad retrocede, colorida
Como en mis más infantiles sueños
El frío metálico, habitual, nocturno,
Tan propio de estos eternos inviernos citadinos
no pasa de ser una cálida brisa primaveral,
con fragancia de flores y hasta finas gotas de rocío
Cuando tú estás en mí y yo en tí
Nos reímos de esta vida dolorosa
De esa soledad inoportuna que nos invadió
Más de la cuenta
De estos días difíciles de injusticias cotidianas.
Y nos volvemos incrédulos de la muerte
Y del dolor
Y de la pobreza, de la miseria, del desamor
Y de cuanta peste inunda nuestras tierras
Más arraigadas
Porque cuando estás conmigo me siento poderosa
Y es que Me has vuelto adicta de ti
Y como no hacerlo
Si eres mi más sana droga
Mi vicio más deseado
Mi más cadenciosa complicidad
Mi vitamina exquisita
Mi complemento elemental
Como la luz de tus fotografías
Como las coordenadas de mi geografía
Como la sensibilidad de tu arte
O como los movimientos de mi danza
Porque cuando estás conmigo me siento poderosa
Y ya nada me volverá a vencer.
Tres
Entre tanto presentimiento efímero
Corazonada casual
Y Encuentros desafortunados
Me parece habernos conocido de antes
En otra vida
En otros lugares,
en predicciones ausentemente lejanas
Donde nos convertimos en cómplices,
Justo como ahora
O tal vez donde fuimos tan enemigos que llegamos a seducirnos
De tanto observarnos desde la trinchera contraria
Ahí donde aprendimos a hacer el amor
Sin tocarnos
Y es que como tu dices
Nuestra conexión no es casual
Se ha construido después de siglos
De recorridos grises, amargos
Caminos llenos de placeres magníficos,
Superficiales, livianitos
Como el algodón de azúcar
Sin embargo todo ha valido la pena
Y hoy estamos acá
Disfrutándonos
Saboreándonos
Escogiéndonos una y otra vez
Cobijados con mantas de miel
Y hojas otoñales
En habitaciones mas cálidas que cualquier nido
Porque es nuestro nido.
Entre tanto presentimiento efímero
Corazonada casual
Y Encuentros desafortunados
Me parece habernos conocido de antes
En otra vida
En otros lugares,
en predicciones ausentemente lejanas
Donde nos convertimos en cómplices,
Justo como ahora
O tal vez donde fuimos tan enemigos que llegamos a seducirnos
De tanto observarnos desde la trinchera contraria
Ahí donde aprendimos a hacer el amor
Sin tocarnos
Y es que como tu dices
Nuestra conexión no es casual
Se ha construido después de siglos
De recorridos grises, amargos
Caminos llenos de placeres magníficos,
Superficiales, livianitos
Como el algodón de azúcar
Sin embargo todo ha valido la pena
Y hoy estamos acá
Disfrutándonos
Saboreándonos
Escogiéndonos una y otra vez
Cobijados con mantas de miel
Y hojas otoñales
En habitaciones mas cálidas que cualquier nido
Porque es nuestro nido.















